


A casi un año del ataque ocurrido en el bar Los Cantaritos, que dejó un saldo de 10 personas fallecidas y 13 lesionadas, el gobernador del estado, Mauricio Kuri González, afirmó que el consuelo que puede ofrecerse a las víctimas y sus familias es que “sí hubo justicia”.
El mandatario estatal recordó que el próximo domingo se cumplirá un año del hecho, ocurrido en la capital queretana, y destacó que las autoridades han trabajado para mantener la seguridad en el estado.
“El poco consuelo que les puedo dar a las víctimas es que hubo justicia y que en Querétaro hacemos lo posible para mantener seguro nuestro estado”, expresó.
El gobernador confió en que se apliquen las penas máximas a los responsables, aunque precisó que este asunto compete directamente al Poder Judicial y a la Fiscalía General del Estado de Querétaro.
Asimismo, reiteró que actualmente la vida nocturna en Querétaro se desarrolla con tranquilidad y sin miedo, lo que dijo distingue al estado de otros del país.

















