Según los informes más recientes de la Entidad Superior de Fiscalización del Estado (ESFE), evaluaciones de agencias calificadoras internacionales como Fitch, Moody’s y S&P, y los reportes de avance de gestión financiera del ejercicio 2025, el desempeño de los 18 municipios en la administración de sus ingresos propios (predial, licencias, etc.) presenta una amplia diferencia entre la zona metropolitana y la zona serrana.
Según la eficiencia y transparencia en el ejercicio de recursos, podemos clasificar un top 3 de los de mejor desempeño y transparencia en el manejo de los recursos propios.
Estos municipios destacan por generar la mayor parte de sus ingresos de forma propia (sin depender totalmente de la Federación) y por recibir calificaciones crediticias de AAA (máxima solidez).
El primer lugar lo ocupa Querétaro, que en 2025 logró una recaudación de más de 100 millones de pesos en cuanto a predial. Destaca por destinar más del 60 % de sus ingresos a obra pública y seguridad, con un nivel de transparencia del 100 % ante la ESFE.
Le sigue Corregidora, que es el municipio con la mayor eficiencia recaudatoria por habitante. Su vinculación de impuestos con beneficios directos (como seguros y asistencias) lo colocan en los primeros lugares de confianza ciudadana.
Y en tercer lugar, El Marqués, que presenta el mayor crecimiento porcentual en ingresos por licencias de construcción y funcionamiento debido a su expansión industrial.
Les siguen los municipios con un desempeño medio-alto, es decir, con estabilidad financiera. Son administraciones que han logrado sanear sus finanzas y mantienen una administración ordenada de sus licencias y permisos. Se trata de San Juan del Río, que ha mejorado su posición tras regularizar su padrón catastral, aunque depende más de participaciones federales que los tres anteriores.
Además, Huimilpan y Colón, ambos han aprovechado el crecimiento inmobiliario y aeroespacial. Colón destaca en la gestión de ingresos por traslados de dominio.
Y en el caso de Pedro Escobedo y Tequisquiapan, mantienen un ejercicio de recursos equilibrado, aunque con observaciones menores de la ESFE en temas de gasto corriente (nómina).
Hay municipios que tienen retos administrativos, por lo que su desempeño en el ejercicio de sus recursos es medio-bajo.
Aunque cumplen con la ley, presentan dificultades para generar ingresos propios y dependen en más del 80 % de lo que les envía el estado y la federación. Se trata de Cadereyta de Montes, Ezequiel Montes y Amealco de Bonfil, quienes presentan una recaudación de predial moderada. Sus principales retos son la digitalización de trámites para licencias.
El resto de los municipios están en “la zona de alerta” por su menor desempeño financiero. Son los que suelen recibir mayor número de observaciones de la ESFE por falta de comprobación de gastos o baja eficiencia en la cobranza de impuestos locales.
Se trata de Jalpan y Landa de Matamoros, donde el reto es la baja densidad de negocios formales, lo que limita los ingresos por licencias.
Mientras que Pinal de Amoles, Peñamiller, San Joaquín y Arroyo Seco ocupan los últimos lugares, no por corrupción necesariamente, sino por debilidad institucional. Sus ingresos propios son mínimos (en algunos casos menores al 5 % de su presupuesto total), lo que los hace altamente vulnerables y con poca capacidad para generar obra pública sin apoyo estatal.