




En el marco del Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas, que se conmemora este 14 de febrero, la Secretaría de Salud (SESA) del estado de Querétaro reiteró el llamado a fortalecer la detección temprana de estas afecciones, a fin de garantizar un tratamiento oportuno y mejorar la calidad de vida de niñas y niños.
La dependencia estatal destacó que en el Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer “Dr. Felipe Núñez Lara” se cuenta con el servicio de Cardiología Pediátrica, donde se realizan valoraciones a pacientes con sospecha de cardiopatías congénitas, así como seguimiento y atención a quienes ya se encuentran en tratamiento por alguna de estas afecciones.
Las cardiopatías congénitas son alteraciones en la estructura del corazón que se originan por defectos en su formación o en la de los grandes vasos durante el periodo embrionario. Estas pueden variar desde anomalías leves, que no presentan síntomas inmediatos, hasta malformaciones complejas que requieren atención médica o quirúrgica especializada. En muchos casos es posible detectarlas durante el embarazo mediante estudios prenatales o al momento del nacimiento.
Entre los signos de alerta que podrían indicar la presencia de una cardiopatía congénita en niñas y niños se encuentran dificultad para respirar o respiración rápida y agitada; coloración azulada o morada en piel, labios, lengua o uñas; problemas para alimentarse, cansancio excesivo o pausas frecuentes durante la alimentación; dificultad para ganar peso; sudoración abundante mientras comen o duermen; así como fatiga rápida al realizar actividad física.
SESA subrayó que la detección temprana ofrece múltiples ventajas, ya que permite iniciar tratamiento médico o quirúrgico en el momento adecuado, reduce el riesgo de complicaciones, mejora las probabilidades de supervivencia y favorece un desarrollo saludable. Además, contribuye a brindar una mejor calidad de vida tanto a las y los pacientes como a sus familias.
Aunque no existen medidas específicas para prevenir las cardiopatías congénitas, muchas de estas malformaciones pueden identificarse durante el embarazo o en las primeras horas de vida mediante estudios y valoraciones médicas. Su detección oportuna permite planear el manejo adecuado e iniciar tratamiento en el momento indicado, lo que contribuye a evitar complicaciones y mejorar el pronóstico de las y los pacientes.

