En Querétaro operan cerca de 320 centros de rehabilitación registrados, los cuales son supervisados de manera constante para asegurar que cuenten con condiciones adecuadas de seguridad e infraestructura para las personas que reciben tratamiento por adicciones, informó el comisionado del Consejo Estatal Contra las Adicciones (CECA), Adolfo Ríos.
El funcionario explicó que estas revisiones se realizan con el objetivo de proteger a los usuarios y garantizar que reciban atención en espacios seguros, ya que muchos de estos centros albergan a personas que atraviesan procesos complejos de recuperación.
Derivado de las inspecciones realizadas el año pasado, 15 centros fueron suspendidos y 10 más clausurados, debido a que no cumplían con las condiciones necesarias para operar, principalmente en temas de seguridad, infraestructura y protección civil.
Además, señaló que durante este año ya se registró una suspensión, luego de que se detectaran irregularidades en la infraestructura de un centro, lo que representaba un riesgo para quienes se encontraban internados.
Ríos explicó que cada viernes se realizan recorridos de supervisión a través de un comité integrado por distintas dependencias, priorizando aquellos lugares donde existen denuncias o reportes ciudadanos.
Finalmente, destacó que estas acciones buscan garantizar espacios dignos y seguros para las personas que buscan superar problemas de adicciones, así como brindar mayor tranquilidad a las familias que confían en estos centros para el proceso de recuperación de sus seres queridos.
