El dictamen obtuvo 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, pero no alcanzó la mayoría calificada necesaria para modificar la Constitución.
La iniciativa planteaba cambios al sistema electoral, entre ellos reducir el financiamiento público a los partidos, modificar la representación en el Congreso y establecer nuevas reglas para las campañas.
El proyecto no avanzó luego de que legisladores de la oposición y también algunos diputados de partidos aliados votaran en contra, lo que impidió reunir los votos necesarios para su aprobación.
Tras el rechazo, el bloque oficialista adelantó que podría buscar impulsar algunos cambios mediante reformas a leyes secundarias.
