El senador por Querétaro, Agustín Dorantes Lámbarri, advirtió que el llamado Plan B de la reforma electoral impulsado por Movimiento Regeneración Nacional podría ser aprobado esta misma semana en el Senado de la República sin un análisis profundo ni una discusión abierta entre las fuerzas políticas.
El legislador alertó que esta nueva propuesta representa un intento del oficialismo por concentrar aún más el poder, lo que —dijo— podría generar incertidumbre política y económica que terminaría afectando directamente a las familias mexicanas.
Dorantes señaló que, de acuerdo con lo que se ha dado a conocer hasta ahora, los partidos aliados de MORENA, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México, ya habrían llegado a un acuerdo para respaldar el Plan B luego de retirar modificaciones legales que afectaban a estas fuerzas políticas dentro de la alianza.
“El anuncio confirma lo que parecía inevitable: ya se pusieron de acuerdo y ahora pretenden que el plan avance rápidamente en el Senado. Sin embargo, ni siquiera se conoce a detalle el contenido completo de la propuesta”, expresó el senador.

El legislador también alertó que entre los cambios que se han mencionado está la posibilidad de homologar el proceso de revocación de mandato con las elecciones generales, lo que —según dijo— podría influir en los resultados electorales y favorecer una sobrerrepresentación política del partido en el poder.
Para Dorantes, este tipo de decisiones apuntan hacia una mayor centralización en la toma de decisiones, lo cual podría generar inestabilidad institucional.
“Cuando se concentran las decisiones se genera incertidumbre, y eso impacta directamente en la economía: disminuye la inversión, el crecimiento y la generación de empleos”, afirmó.
Finalmente, el senador llamó a la ciudadanía a mantenerse atenta ante lo que calificó como una semana clave para la vida política del país, y subrayó la importancia de contar con un Congreso plural que garantice el debate y el análisis de las reformas antes de su aprobación.
Advirtió que permitir que un solo partido apruebe reformas sin discusión debilita al sistema político mexicano y, en consecuencia, termina afectando la calidad de vida y los ingresos de las familias.
