Si bien Querétaro no es sede para el Mundial de futbol, la cercanía con dos de las sedes -Ciudad de México y Guadalajara- ha hecho que los precios en los hospedajes se hayan incrementado.
Los que más suben de precios son los costos de las rentas cortas, como el Airbnb, que subieron un 25% los costos de sus rentas, pues en enero un departamento o casa promedio en zonas céntricas o residenciales de la capital como Juriquilla, Milenio III o el Centro Histórico, mantenía tarifas de entre $800 y $1,200 pesos por noche.
Con la llegada de junio, los inmuebles que se promocionan bajo el concepto de “estancias idóneas para aficionados” o grupos medianos que buscan conectividad hacia la CDMX han ajustado sus precios. Los alojamientos enteros en el Centro Histórico o áreas de alta conectividad vial promedian hoy entre $1,250 y $1,600 pesos por noche.
Datos basados en los reportes de la Asociación Queretana de Hoteleros (AQH) y tarifas base de páginas oficiales de cadenas instaladas en la capital como NH, Real de Minas o Crown Victoria, el incremento es de entre el 12% y 15% en sus precios, derivado de la fiebre mundialista.
Durante el primer bimestre del año, la AQH reportó tarifas promedio en $1,600 pesos por noche. Pero al cierre de mayo y principios de junio, con el incremento del turismo de negocios y los primeros flujos de “desborde” por las activaciones y conectividad del torneo de la FIFA, las tarifas base promedio en buscadores se han movido hacia los $1,304 y $1,364 pesos en categorías estándar de entrada, mientras que los hoteles de gama media-alta agremiados promedian ya los $1,850 a $2,100 peso por noche.
Junio marca la transición hacia las vacaciones de verano y el inicio de las activaciones del Mundial de Fútbol. Al haber mayor volumen de reservas anticipadas, las tarifas promocionales baratas de enero desaparecen, dejando activos únicamente los tabuladores de temporada alta.
