





De acuerdo con los registros del Censo Nacional de Gobiernos Estatales elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) así como con los presupuestos de egresos aprobados por las legislaturas locales, la entidad se ubica aproximadamente entre los lugares 22 y 26 a nivel nacional en cuanto a la asignación de recursos brutos para la Coordinación Estatal de Protección Civil.
A pesar de que la dependencia estatal ha registrado un crecimiento en su presupuesto superior al 57% en términos nominales durante los últimos cinco años, pasando de poco más de 31millones de pesos en 2022 a superar los 50 millones de pesos en este año, este monto mantiene a la entidad dentro del bloque de estados con presupuestos moderados o bajos.
En una perspectiva per cápita, el gasto destinado por el gobierno del estado en esta materia se calcula en torno a los 20 pesos anuales por habitante, una cifra que sitúa a la entidad en una posición media baja en la escala nacional.
La ubicación de Querétaro en las posiciones bajas del ranking presupuestal responde principalmente a las características de su modelo de atención operativa.
A diferencia de entidades como Jalisco, Veracruz o la Ciudad de México, cuyos gobiernos estatales destinan cientos de millones de pesos al mantenimiento de grandes cuerpos propios de rescate y bomberos, la administración queretana opera mediante un esquema descentralizado.
En este modelo, la coordinación estatal ejerce primordialmente funciones normativas, de inspección industrial y de dictaminación de programas internos, mientras que la primera respuesta ante emergencias recae operativamente en las coordinaciones municipales.




