





Integrantes de la Confederación Indígena del Barrio de San Francisquito marcharon por distintas calles de la capital queretana para pedir al Gobierno del Estado que no permita la apertura de nuevas tiendas que, aseguran, podrían afectar a más de 40 comercios familiares de la zona.
Los manifestantes expresaron su preocupación por la gentrificación y señalaron que la llegada de nuevos establecimientos podría perjudicar a los pequeños comerciantes y cambiar la vida de este barrio tradicional.
La marcha contó con el acompañamiento de personal de Movilidad, que apoyó durante el recorrido por las vialidades de la ciudad.
Los integrantes de la organización pidieron proteger los negocios familiares, así como las tradiciones y la identidad cultural de San Francisquito, uno de los barrios históricos de Querétaro.
Por ello, los manifestantes solicitaron la intervención de las autoridades para evitar que el crecimiento comercial afecte a la comunidad y a quienes han mantenido sus negocios durante años.



