





Cientos de niños disfrazados de vampiros, momias, brujas y otros personajes de terror salieron a las calles de distintas colonias para pedir su tradicional calaverita.
Acompañados de sus familiares, los pequeños recorrieron las calles y tocaron de puerta en puerta en diferentes hogares, donde fueron recibidos por vecinos que les regalaron dulces y golosinas.
Entre risas, disfraces y el tradicional grito de “¡Queremos calaverita!”, las familias disfrutaron de esta costumbre que cada año llena de alegría las calles y permite a los más pequeños vivir el ambiente de una de las celebraciones más esperadas.
Así, entre sustos y sonrisas, niñas y niños mantienen viva una tradición que forma parte de las festividades del Día de Muertos en México.



