


¿Cuál será el balance de Santiago Nieto, próximo candidato de Morena a la gubernatura, tras la entrevista que le hizo Claudio Ochoa, de Latinus? En ella se revelaron el costo de sus propiedades, cuánto debe y a quién. Se lo pregunté en Causa y Efecto, de EXA 95.5, y me respondió que fue un balance positivo.
En esta entrevista se le preguntó sobre propiedades con un valor de 34 millones de pesos: una casa en la Ciudad de México con un valor de 25.5 millones de pesos, un departamento de 7 millones de pesos y una vivienda de 1.6 millones de pesos en Querétaro. Santiago explica que, para comprarlas, solicitó un préstamo al «Tío Richie», de Banco Azteca, y que paga 150 mil pesos mensuales. Eso sí, dice: «Le debo a Salinas Pliego como millones de mexicanos». Lo que no dice es que esos millones de mexicanos deben una estufa, un refrigerador, una consola de videojuegos o un celular en abonos chiquitos, no una hipoteca millonaria.
Cuando cuestioné a Santiago, planteó un punto interesante: el morenista se presenta de manera valiente a cuestionamientos incómodos y señala que los de enfrente, en el PAN, deberían acudir ante periodistas cercanos a la 4T para ser entrevistados. Pero ¿esta estrategia qué tanto le puede funcionar a Santiago? Cuando tu discurso es el de la austeridad, el de no ser millonario, como lo ha planteado el movimiento de Morena, y te sacan de frente tus propiedades, ¿qué te hace precisamente formar parte de una élite? Cada vez menos mexicanos logran adquirir una vivienda; ahora, una mansión de 25 millones de pesos resulta impensable.
Eso sí, me reiteró que, cuando comience el proceso electoral, presentará la declaración 8 de 8 Plus y que no hay más riqueza que la que ya se ha vuelto pública. Antes de que me reclame, querido lector, esa misma pregunta, en ese mismo espacio, se la hice a Felifer Macías, próximo candidato del PAN a la gubernatura, y su declaración fue que hoy es público lo que tiene, declarado durante su campaña a la alcaldía de Querétaro, y que, a diferencia de su oponente, no saldrán propiedades millonarias.
¿Quién gana?
Ganan los queretanos, que se vuelven una sociedad crítica, en donde, afortunadamente, en Querétaro es complicado que un político esconda su riqueza y, de esta manera, conozcamos desde un inicio quién nos quiere gobernar.
¿Quién pierde?
Aquellos políticos que tengan cosas que esconder. Hemos visto en el pasado el daño que les provocó a las campañas de candidatos como Chema Tapia o Roberto Loyola no presentar la declaración de su patrimonio.

