La secretaria de Salud en el estado, Martina Pérez Rendón, informó que durante las festividades decembrinas del año pasado se atendieron tres casos graves de quemaduras por pirotecnia, todos en menores de edad.
Las lesiones fueron de consideración. Uno de los niños perdió un ojo, mientras que otro permanece en estado delicado, con riesgo de perder la vista. Otro de los afcetados fue trasladado a Galveston, Texas,en Estados Unidos para recibir atención especializada.
“Lo que tengo presente son estos tres casos; lamentablemente, uno perdió el ojo y el otro sigue con afectaciones graves. Estamos a la espera de conocer la evolución de su otro ojo”, señaló la funcionaria.
Ante estos hechos, la titular de Salud hizo un llamado a la población a evitar el uso de pirotecnia, especialmente en presencia de niñas y niños, al advertir que su manipulación puede provocar daños irreversibles, como quemaduras severas, lesiones visuales y auditivas, e incluso amputaciones.
Reiteró la importancia de priorizar celebraciones seguras, reforzar la supervisión de menores y evitar prácticas que pongan en riesgo su integridad física.
