El Domingo de Ramos marca el inicio de las celebraciones de la Pasión de Cristo, periodo en el que miles de personas acuden a templos e iglesias católicas para participar en la bendición de palmas.
Durante esta jornada, los asistentes llevan ramos elaborados con palma, olivo, trigo o manzanilla, los cuales son bendecidos como parte de las ceremonias religiosas que dan paso al inicio del viacrucis.
De acuerdo con la tradición, las palmas representan el martirio de Cristo, así como su victoria, la paz y la fe dentro de la práctica católica.
Tras la celebración, los fieles conservan estos ramos en sus hogares como un símbolo que acompaña sus creencias durante el resto del año.
