La Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) encabeza un estudio para analizar el potencial prebiótico de la harina de sargazo recolectado en costas mexicanas, con el objetivo de conocer sus efectos en la microbiota intestinal y su posible uso como alternativa alimentaria.
El proyecto, respaldado por el Fondo de Proyectos Especiales de Rectoría (FOPER), es desarrollado por la estudiante de la Maestría en Ciencias de la Nutrición Humana de la Facultad de Ciencias Naturales (FCN), Karen Castaño Sánchez, quien explicó que la abundancia de esta alga y su posible valor nutricional motivaron la investigación.
El ensayo se realiza con ratas Wistar macho y busca evaluar el impacto de la harina de sargazo en procesos digestivos. La investigadora detalló que el sargazo contiene principalmente fibra dietaria, un componente de origen vegetal que favorece el desarrollo de la microbiota intestinal, comunidad de microorganismos encargada de ayudar en la digestión de los alimentos.
Estos microorganismos producen ácidos grasos de cadena corta, compuestos que contribuyen al bienestar general del organismo, ya que facilitan la absorción de minerales y participan en procesos relacionados con la salud intestinal.
Como parte del protocolo, el estudio avanzó hacia un modelo in vivo para analizar la interacción entre la microbiota y el sistema inmune. La harina utilizada fue sometida a un tratamiento para reducir el contenido de arsénico y posteriormente se incorporó en la dieta de los roedores en concentraciones de dos y cinco por ciento.
Hasta el momento, no se han observado efectos adversos en los animales, quienes mantienen peso y comportamiento normales, mientras se realizan las evaluaciones finales de ácidos grasos y biomarcadores.
Castaño Sánchez destacó que esta línea de investigación es novedosa, ya que la mayoría de los usos del sargazo se han enfocado en fertilizantes o materiales de construcción. En este sentido, el estudio busca abrir nuevas posibilidades para aprovecharlo como fuente de fibra y como compuesto prebiótico, es decir, sustancias que estimulan el crecimiento de bacterias benéficas.
