



El municipio de Querétaro y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes acordaron el punto donde podría construirse una rampa de frenado en la autopista México–Querétaro, en su entrada a la zona urbana.
El secretario de Obras Públicas municipal, Francisco Villegas, informó que la ubicación propuesta es una gaza en la bajada conocida como Cuesta China, entre Bernardo Quintana y la incorporación hacia la terminal de autobuses, en un espacio con derecho de vía federal.
El funcionario indicó que en aproximadamente un mes podría definirse el proyecto ejecutivo, el cual contempla una longitud de 150 metros. Aún se realizarán ajustes técnicos y estudios para determinar el costo, estimado entre 30 y 40 millones de pesos, aunque de manera extraoficial.
También se analiza qué instancia estará a cargo de la obra, si el municipio o el gobierno federal. Una vez definido, la construcción podría realizarse en un periodo de dos a tres meses.
Otras ubicaciones fueron consideradas, como la zona del estadio Corregidora y el área de la mega bandera, pero se descartaron por condiciones de velocidad vehicular y flujo de tránsito.
Durante la reunión, se planteó que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes asuma el mantenimiento de la autopista, mientras que el municipio se encargaría de operativos para reducir la velocidad, aunque este acuerdo deberá formalizarse en los próximos días.
