




A pesar de los esfuerzos estatales por consolidar una infraestructura tecnológica uniforme, la digitalización de la administración pública en la entidad avanza a dos velocidades.
Tras un análisis del estado actual de los 18 ayuntamientos revela que 10 municipios presentan un rezago crítico en materia de “Gobierno Digital”, ya que sus portales de internet son solo informativos básicos y trámites que exigen, casi en su totalidad, la presencia física del usuario.

Mientras la zona metropolitana se consolida con expedientes electrónicos y ventanillas únicas automatizadas, ayuntamientos como Amealco de Bonfil, Cadereyta de Montes, Ezequiel Montes, Peñamiller, Tolimán y los cinco municipios de la Sierra Gorda,Jalpan de Serra, Landa de Matamoros, Arroyo Seco, Pinal de Amoles y San Joaquín, se mantienen en una etapa de digitalización inicial.
En estas 10 localidades, que representan más de la mitad del territorio estatal, el concepto de “Gobierno Digital” se reduce a plataformas web diseñadas para la consulta de requisitos, la transparencia obligatoria y, de manera estacional, el pago del impuesto predial en línea. Fuera de la recaudación tributaria, la gestión de licencias, permisos comerciales o servicios comunitarios sigue anclada a la burocracia tradicional de ventanilla.

La contraparte de este escenario la encabezan Querétaro, Corregidora, El Marqués y San Juan del Río.
Estas cuatro demarcaciones operan sistemas avanzados con plataformas robustas de “Expediente Electrónico Ciudadano”, permitiendo que decenas de trámites de alto impacto económico se realicen al 100% en línea de principio a fin.
En un nivel intermedio se ubican Pedro Escobedo, Colón, Huimilpan y Tequisquiapan, municipios que han logrado automatizar catálogos acotados de trámites o incorporar herramientas de asistencia interactiva, como chatbots, para guiar a la población.

En el Gobierno Estatal, proyectos como el portal único de trámites del estado y la implementación de la Ventanilla Digital de Inversiones buscan rescatar a los municipios rezagados.
Sin embargo, el reto para estos 10 ayuntamientos va más allá de la voluntad política: requiere de inversión en conectividad local, capacitación técnica del personal y la alfabetización digital de una población geográficamente dispersa que aún depende del papel y la firma autógrafa.
