





Los datos de la Encuesta de Consumo de Drogas del gobierno federal señalan que el 54.8% de los adultos reporta consumo habitual o reciente de bebidas alcohólicas.
En el último año alrededor del 21.5% de los adolescentes en Querétaro reporta haber consumido al menos una bebida alcohólica.
Recientemente ha habido actos públicos como eventos de ferias o concentraciones de personas en las que hay consumo de alcohol, en donde se ha visto un número importante de jóvenes que consumen bebidas alcohólicas.
El más reciente en Santa Rosa Jáuregui en la localidad de La Versolilla en la que hubo una persona que perdió la vida a causa de una riña.
Autoridades municipales han pedido a la ciudadanía que reporten eventos en los que haya venta y consumo de alcohol para intervenir y, a decir de la autoridad, prevenir situaciones de riesgo.
Pero más allá de reportes de eventos, las autoridades han destinado apenas unos 126 millones de pesos a la prevención de adicciones en los 5 años más recientes.
En un informe dado en agosto de 2026, el Consejo Estatal Contra las Adicciones, refirió haber dado atención especializada en todo el estado a 135 mil 736 personas.
Sin embargo, las cifras de las encuestas revelan que un 7.8% de la población juvenil en el estado reporta atracones de alcohol (5 o más copas por ocasión en hombres, y 4 o más en mujeres).
Los grupos de edad con mayor vulnerabilidad hacia episodios de consumo excesivo en Querétaro se concentran entre los 18 y 29 años.
El Ceca informó que aplicó siete mil 149 tamizajes, que es una herramienta que permite identificar factores de riesgo manera temprana, pero la ENSANUT reporta que del total de la población consumidora entre 12 y 65 años en la entidad, se calcula que el 2.1% padece un grado severo de dependencia funcional o adicción al alcohol.
Para este 2026 se han destinado 28.5 millones de pesos a la prevención de adicciones, sin embargo, las cifras que ubican a la entidad como uno de los estados con mayor consumo de alcohol en jóvenes obliga a poner atención en la creciente problemática de consumo, más allá de trámites burocráticos en la venta de bebidas alcohólicas.




