El legislador afirmó que la reforma aprobada no afecta a menores de edad y llamó a esperar las observaciones del Ejecutivo antes de definir la ruta legislativa.
En medio de la creciente presión social por el futuro de la Ley de Identidad de Género en Querétaro, el presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, Sinuhé Piedragil Ortiz, aseguró que mantendrá una postura institucional y evitó polemizar en torno al veto anunciado por el gobernador Mauricio Kuri González.
“Hoy él insiste en que es inconstitucional, en que se vulnera a los menores de edad. Yo no voy a polemizar con algo que no está”, declaró Piedragil, al ser cuestionado sobre los argumentos del Ejecutivo estatal. Y es que, según explicó, el dictamen aprobado el pasado 30 de abril por el pleno legislativo —con 14 votos a favor— establece claramente que para solicitar el cambio administrativo ante el Registro Civil se requiere ser mexicano y contar con la mayoría de edad.
“En ninguna parte del documento se habla de niñas, niños o juventudes. Yo cito lo que está en un documento oficial”, subrayó el legislador.
Ruta legislativa ante el veto
Piedragil Ortiz detalló que, en los próximos días, el gobernador deberá presentar formalmente sus observaciones a la reforma, tal como lo establece la ley. Una vez que el Ejecutivo devuelva el documento al Congreso, se turnará a una comisión para su análisis, lo que iniciará una segunda etapa legislativa.
“Obviamente aquí se apuntala que necesitamos tener mayoría calificada, que quiere decir 17 de 25 votos. Esa es la vía institucional”, explicó.
El presidente de la Mesa Directiva aclaró que la discusión no necesariamente tendría que regresar a la Comisión de Administración y Justicia, presidida por el diputado Memo Vega —quien votó en contra de la reforma—, pues la norma no obliga a que sea la misma comisión. Incluso, no descartó la posibilidad de integrar comisiones unidas para abordar el tema.
“No me quiero adelantar hasta no conocer lo que está plasmado en el texto de las observaciones, porque a veces hay muchos dichos en el aire que no necesariamente se plasman en un documento oficial”, puntualizó.
Optimismo moderado y compromiso con el debate
Al ser consultado sobre si comparte el optimismo del diputado Paul Ospital —quien recordó que 16 legisladores firmaron la iniciativa original—, Piedragil respondió con cautela: “Cuando tú firmas una iniciativa es porque estás de acuerdo con la propuesta. Nosotros esperábamos que el 30 de abril quienes firmaron avanzaran, pero no fue así. Cada diputado asumirá su responsabilidad”.
El presidente de la Mesa Directiva envió un mensaje claro a la comunidad trans: “Estamos comprometidos. Lo comprometimos en nuestro voto. Es una obligación que tenemos de órganos superiores para establecer un ordenamiento administrativo a esta norma”.
Además, recalcó que tanto la Defensoría de los Derechos Humanos como la Corte Interamericana han establecido que el reconocimiento de la identidad de género es una obligación constitucional y convencional del Estado.
Finalmente, Piedragil aseguró que el Congreso escuchará nuevamente a los colectivos y organizaciones civiles antes de volver a discutir el tema. “Los colectivos tienen derecho a conocer las observaciones y entrar al debate. Hay que debatir con respeto, tolerancia y reconociéndonos los unos a los otros. Lo público tenemos que hacerlo más público”, concluyó.