




La presidenta de Coparmex Querétaro, Beatriz Hernández, señaló que será hasta que concluyan las obras del Tren México–Querétaro sobre Bernardo Quintana cuando se pueda medir con precisión el impacto que han tenido en el sector empresarial.
La dirigente explicó que, pese a la magnitud de la intervención en una de las vialidades con mayor aforo de la capital, las afectaciones se han contenido gracias a la coordinación entre autoridades, empresarios y ciudadanía.
Indicó que el Gobierno del Estado y el Municipio de Querétaro realizaron un proceso de socialización previo al inicio de los trabajos, con información constante sobre los cierres y modificaciones a la circulación, lo que permitió a empresas y automovilistas planear sus traslados.
Asimismo, destacó que las autoridades identificaron los horarios de mayor carga vehicular, lo que facilitó que los negocios ubicados en la zona ajustaran sus operaciones para reducir las afectaciones.
Beatriz Hernández aseguró que la mayoría de los comercios instalados sobre el corredor de Bernardo Quintana continúan en funcionamiento y han mostrado capacidad de adaptación durante el desarrollo de la obra.
