





El gobernador del estado, Mauricio Kuri González, exhortó a los propietarios de bares, antros y cantinas de Querétaro a cumplir con las disposiciones emitidas por el Gobierno Estatal, entre ellas la instalación de sistemas biométricos, con el fin de reforzar la seguridad en estos establecimientos tras el ataque ocurrido hace un año en el bar Los Cantaritos.
“Si no les es negocio, que lo cierren; y si no es negocio por ese gasto, entonces no es negocio”, afirmó
El mandatario señaló que estas medidas son obligatorias y forman parte de una estrategia integral para prevenir hechos de violencia. Sin embargo, reconoció que el gremio ha manifestado su preocupación por los gastos adicionales que implican, sobre todo considerando que muchos de estos negocios aún no se han recuperado económicamente desde el incidente ocurrido hace un año.
Subrayó que aquellos negocios que no puedan cumplir con los requisitos ni garantizar la seguridad de sus clientes deberán cerrar.
“Sí un negocio no puede cumplir con esto que es seguridad en un momento que esta viviendo el país, que en Querétaro no queremos volver a vivir cosas como sucedieron hace un año”, detalló



