La conmemoración del 109 aniversario de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, celebrada este martes en el Teatro de la República, estuvo marcada no solo por los mensajes de unidad nacional y respaldo institucional a la presidenta Claudia Sheinbaum, sino también por una escena que encendió las redes sociales y terminó por opacar el sentido central del acto republicano: la imagen del ministro Hugo Aguilar, representante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, permitiendo que personal a su cargo le limpiara el calzado momentos antes del evento.

La escena que desató la polémica
A las 10:08 de la mañana, el ministro Hugo Aguilar arribó al primer cuadro de la capital queretana a bordo de una camioneta de alta gama, prácticamente al mismo tiempo que el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal. De acuerdo con lo observado en el lugar, el gobernador cedió el paso al ministro. Desde las vallas de seguridad se escuchó la consigna de un ciudadano: “¡Tenemos ministro, tenemos ministro, acabe con los corruptos!”.
Instantes después, una escena captada por cámaras y teléfonos celulares comenzó a circular de manera acelerada en redes sociales: personal de Comunicación Social y asistentes del ministro se agacharon para limpiarle el calzado, utilizando objetos improvisados, mientras Hugo Aguilar permanecía de pie, con las manos en los bolsillos, permitiendo la acción sin intervenir. Las imágenes se viralizaron de inmediato y generaron críticas por lo que fue considerado un gesto de exceso, desigualdad y falta de sensibilidad institucional.

Minutos más tarde, ya dentro del evento, el ministro subió a la tribuna, donde dirigió un mensaje inicial en su dialecto, para posteriormente emitir un discurso formal, intervención que también fue calificada como controversial en distintos sectores políticos y sociales.
Desarrollo del evento y llegada presidencial
Desde días previos, la Presidencia de la República, en coordinación con el Gobierno del Estado de Querétaro, implementó un amplio operativo de seguridad que incluyó el cierre del primer cuadro de la ciudad y calles aledañas al Teatro de la República.

A las 8:43 de la mañana, comenzaron a arribar camiones con cadetes del Heroico Colegio Militar, quienes ingresaron por avenida Zaragoza y Corregidora para conformar las vallas de honor. El paso marcial de los cadetes llamó la atención de ciudadanos que se detuvieron a documentar el despliegue rumbo al recinto.
Hacia las 9:30 horas, inició el arribo de invitados especiales, gobernadores, representantes de los poderes Judicial y Legislativo, así como funcionarios federales. En paralelo, se registraron manifestaciones de sociedad civil en inmediaciones de avenida Corregidora, mientras en redes sociales circulaban imágenes de gobernadores del PAN reunidos en Querétaro previo al evento. El gobernador anfitrión, Mauricio Kuri González, recibió, entre otros, a las mandatarias Tere Jiménez (Aguascalientes) y Maru Campos (Chihuahua).

A las 10:55 de la mañana, Kuri González fue visto dialogando con los secretarios de la Defensa Nacional y de Marina, minutos antes de la llegada de la presidenta de México. El convoy presidencial avanzó por avenida Universidad y calle Juárez, donde la camioneta de la mandataria se detuvo momentáneamente para recibir folders, sobres y peticiones ciudadanas, mientras el gobernador y los mandos militares aguardaban en la esquina siguiente para recibirla formalmente.

Mensaje de unidad nacional
Pasadas las 11:00 horas, la presidenta Claudia Sheinbaum caminó por la calle Juárez rumbo al Teatro de la República, flanqueada por el gobernador Mauricio Kuri y los titulares de Defensa y Marina. Tras rendir honores a la Bandera, ingresó al recinto, donde fue recibida por los poderes del Estado y el propio ministro Hugo Aguilar.
Desde la tribuna, el gobernador de Querétaro envió un mensaje contundente de unidad nacional y respaldo institucional a la presidenta frente a las amenazas de intervención extranjera provenientes de Estados Unidos.

“México no acepta dictados extranjeros, no admite instrucciones de nadie, no pacta su integridad y jamás, jamás, jamás, nuestra dignidad”, sentenció Kuri González.
El mandatario comparó el contexto actual con los momentos históricos de 1914 y 1916, subrayando que la soberanía se defiende ejerciendo el derecho a la autodeterminación.
“Le refrendamos, Doctora Presidenta: no está sola, cuente con nosotros”, expresó.
Kuri llamó a la sensatez y al patriotismo, asegurando que la solidez institucional y la democracia son el principal escudo ante presiones externas. “Nuestra más alta lealtad debe estar con nuestros hijos”, afirmó, y cerró con un exhorto a elevar el nivel del debate público: “Menos insulto y más diálogo”.

Un cierre marcado por la controversia
Al término del evento, se sucedieron saludos, felicitaciones y encuentros entre gobernadores, ministros e invitados especiales. La presidenta salió nuevamente al exterior del Teatro de la República, rindió honores al Lábaro Patrio y se retiró acompañada por integrantes de su gabinete y el gobernador del estado, mientras la prensa abordaba a los asistentes.
Sin embargo, el balance mediático del acto quedó inevitablemente marcado por lo ocurrido horas antes: las imágenes del personal del ministro Hugo Aguilar lustrándole los zapatos dominaron la conversación pública y digital, desplazando el foco del magno evento conmemorativo.

Así, la ceremonia por el 109 aniversario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, llamada a reafirmar los valores republicanos, la igualdad y la institucionalidad, terminó opacada por una escena que exhibió a un representante del Poder Judicial en una postura que muchos interpretaron como contraria al espíritu constitucional que se pretendía honrar.