
El PAN en Querétaro cuestionó la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) relacionada con el proyecto del Tren México-Querétaro y advirtió que podría presentar denuncias ambientales si detecta que la ejecución de las obras incumple las medidas de protección y compensación establecidas.
Luciano Quadri, secretario de Acción Ambiental del PAN Querétaro, aseguró que el partido realizó una revisión del documento y encontró, desde su perspectiva, “inconsistencias y lagunas”, principalmente en lo relacionado con la vegetación que será removida, los trabajos dentro del derecho de vía y las medidas de compensación ambiental.
Uno de los principales cuestionamientos, explicó, es que el proyecto contempla la utilización del derecho de vía existente como parte de las áreas de intervención, pero, afirmó, esto no debería convertirse en una autorización general para retirar vegetación.
“Están hablando de un derecho de vía como si fuera una excepción. El derecho de vía que ya existía dentro de la ruta México-Querétaro lo están deforestando y están talando árboles de más de 80 años”, señaló.
Quadri también cuestionó que se hayan realizado trabajos de tala antes de la presentación de la MIA y denunció que recientemente fue derribado un fresno durante trabajos realizados durante la noche.
De acuerdo con su versión, una empresa contratada por la Secretaría de la Defensa Nacional habría realizado trabajos nocturnos, pese a que previamente se había planteado la existencia de diálogo con la ciudadanía y mecanismos de información sobre la remoción de árboles.
El dirigente panista sostuvo que uno de los principales vacíos que identifica en la MIA es la falta de información suficientemente precisa sobre la vegetación que podrá ser retirada.
“Necesitamos un inventario georreferenciado de vegetación autorizada para remoción”, afirmó.
También pidió que se especifique qué ejemplares fueron considerados para poda, trasplante o conservación, particularmente aquellos que pudieran ser considerados árboles de valor ambiental.
Otro punto de preocupación para el PAN son las medidas de compensación ambiental. Quadri señaló que el proyecto contempla la reforestación de alrededor de 30 mil árboles, pero cuestionó que el documento, según su revisión, no precise con claridad dónde se realizaría la plantación, qué especies serían utilizadas ni bajo qué criterios se determinaría su ubicación.
“Deforestar una zona, en este caso la zona del Tren México-Querétaro, está afectando un ecosistema lineal”, sostuvo.
El secretario de Acción Ambiental argumentó que la pérdida de árboles no puede compensarse únicamente mediante plantaciones en otros sitios, debido a que cada ejemplar forma parte de pequeños ecosistemas que pueden funcionar como refugio para fauna y como parte de corredores biológicos.
Por ello, exigió que las medidas de compensación establezcan una metodología verificable y permitan conocer dónde, cómo y con qué especies se pretende recuperar la vegetación afectada.
El panista también cuestionó la cifra de 90 hectáreas de deforestación asociada al proyecto y pidió que se precise cuántos árboles están autorizados para derribo, así como su ubicación, especie y condición.
“Dicen que va a haber deforestación de 90 hectáreas, pero no dicen bien dónde, no dicen qué árboles, no dicen qué especie”, afirmó.
Cuestionan uso de trenes diésel
Además del impacto sobre la vegetación, Quadri cuestionó que el proyecto ferroviario contemple, según afirmó, la adquisición de trenes de diésel, al considerar que esto contradice el discurso de movilidad sustentable de largo plazo.
“Si el gobierno federal presenta al Tren México-Querétaro como una política de movilidad sustentable a largo plazo, ¿por qué están planeando comprar trenes de diésel?”, cuestionó.
El representante panista planteó que, si se trata de un proyecto estratégico de largo plazo, debería analizarse la electrificación de la vía y la utilización de trenes eléctricos.