
A 21 días del inicio del paro en el Instituto Tecnológico de Querétaro (ITQ), estudiantes mantienen cerradas las instalaciones y este miércoles comenzaron una mesa de diálogo con autoridades para exigir respuestas documentadas a sus demandas, compromisos con fechas definidas y garantías para retomar las actividades académicas.
Previo a la reunión, dos representantes estudiantiles informaron a los medios de comunicación que el movimiento comenzó luego de que la dirección determinó cerrar las instalaciones. Aseguraron que la manifestación se ha mantenido de manera pacífica y que el pliego petitorio fue entregado el 16 de octubre.
Los estudiantes indicaron que recibieron una respuesta institucional el 23 de octubre, pero, tras analizarla durante el fin de semana, identificaron inconsistencias y contestaciones ambiguas. Por ello, solicitaron documentos y evidencias para verificar el cumplimiento de las exigencias.
El pliego contempla 153 peticiones, integradas en un documento de más de 400 páginas, con demandas generales y específicas para cada carrera. Entre las principales exigencias están la revisión de la infraestructura, los peritajes y dictámenes de seguridad, los diagnósticos de mantenimiento, las certificaciones académicas, las licencias de software y la recalendarización del semestre.
Uno de los representantes, estudiante de Ingeniería Industrial, explicó que buscan conocer qué trabajos de mantenimiento se han realizado y cuáles están pendientes, particularmente en los equipos de laboratorio. Sostuvo que las respuestas institucionales deben estar respaldadas por documentos que permitan identificar las necesidades detectadas, las acciones previstas y sus plazos de ejecución.
Otro de los cuestionamientos se relaciona con el seguro de gastos médicos mayores para estudiantes. Los representantes señalaron que la información entregada por las autoridades incluye las sumas aseguradas, pero no la póliza completa con sus restricciones y exclusiones. Afirmaron que existen inconformidades por lesiones deportivas que, según su experiencia, no habrían sido cubiertas.
Los jóvenes reconocieron algunos avances, entre ellos el compromiso de habilitar una sala de lactancia y la entrega de un documento relacionado con la garantía de no represalias contra quienes participan en el movimiento. Sin embargo, insistieron en que otros puntos requieren mayor precisión, como las fechas para realizar peritajes y las especificaciones técnicas correspondientes.
A la mesa de diálogo fueron convocadas autoridades de la dirección local y federal del ITQ, así como representantes de las secretarías de Gobierno y de Educación Pública. También se invitó a la Comisión de Derechos Humanos para que acompañe el proceso.
Los estudiantes pidieron que los acuerdos incluyan responsables, fechas compromiso y mecanismos de seguimiento, además de distinguir las acciones inmediatas de aquellas que deberán atenderse a corto, mediano y largo plazo.
Uno de los objetivos centrales es establecer una recalendarización que permita recuperar las actividades académicas sin comprometer la formación de los alumnos. Los representantes señalaron que su intención es regresar a las instalaciones el martes 3 de noviembre, siempre que durante las mesas de trabajo se alcancen acuerdos concretos y verificables.
Asimismo, denunciaron presuntos actos de hostigamiento, amenazas y desinformación contra integrantes del movimiento. Afirmaron que personas vinculadas con distintos actores políticos se han acercado para ofrecer apoyo, pero recalcaron que la protesta es independiente de los partidos políticos.
Respecto a las denuncias por presunto acoso que involucrarían a personal docente y administrativo, indicaron que la respuesta institucional no profundizó en el tema, por lo que esperan abordarlo durante las negociaciones.