Un nuevo caso de robo con el mismo modus operandi de la “llanta ponchada” se registró en la capital de Querétaro. En esta ocasión, la víctima había acudido a la sucursal de Banorte ubicada en Plaza Boulevares para realizar una disposición en efectivo y llevar a cabo algunos pagos.
Después de retirar el dinero, la víctima salió de la sucursal bancaria y se dirigió hacia la avenida Epigmenio González, donde se estacionó en la empresa de telefonía para realizar un pago. En ese momento, dos individuos se acercaron a su vehículo por la ventanilla del copiloto y le informaron que su llanta trasera estaba ponchada. Como resultado, la víctima descendió del automóvil para verificar la supuesta ponchadura y perdió de vista a los dos sujetos.
Fue en ese instante cuando se dio cuenta de que su mochila, que contenía los 30,000 pesos en efectivo que había retirado de la plaza, ya no estaba en su posesión. Inmediatamente, la víctima llamó al número de emergencias para notificar el robo a la policía. Sin embargo, no pudo proporcionar detalles adicionales sobre los ladrones, más allá de la descripción general de los dos sujetos.
Este hecho se suma a una serie de robos similares en los que los delincuentes siguen a las víctimas desde las sucursales bancarias y, en un momento de distracción, logran apoderarse de su botín.
