Desde febrero de este año, el Instituto Municipal de la Familia de Querétaro implementa sesiones de acompañamiento para personas privadas de la libertad y sus familias, informó la directora de la dependencia, Lucía Hernández.
La estrategia ha atendido a 26 familiares, además de las personas privadas de la libertad, con el propósito de mantener la comunicación y fortalecer los vínculos familiares durante el proceso de reintegración.
De acuerdo con la funcionaria, el esquema contempla cuatro sesiones, tres de ellas fuera del centro penitenciario y una más al interior del penal.
“Es una estrategia que busca acompañar, nosotros no controlamos cuántas personas van a salir en este periodo, es algo voluntario y cuando van, buscamos que sea un espacio de desahogo y contención”, expresó.
Las personas participantes son canalizadas por la autoridad estatal y pueden acudir junto con familiares directos como padres, hijos, esposos, esposas o abuelos.
Desde el arranque del programa se han integrado dos grupos de trabajo y precisó que las personas privadas de la libertad pueden decidir libremente si participan o no en las actividades.
