Las obras de ampliación que se realizan en la carretera federal 57 han generado deslaves y arrastre de material que representan un riesgo para miles de automovilistas que diariamente circulan por esa vía, advirtió la titular de la Comisión Estatal de Infraestructura (CEI), Sonia Carrillo, quien urgió a las autoridades federales a corregir las condiciones de la obra.
La funcionaria señaló que la principal preocupación del Gobierno de Querétaro se concentra en la zona de la Cuesta China, donde en menos de una semana se registraron dos derrumbes derivados de los trabajos que se ejecutan sobre la autopista México–Querétaro.
“El tema es que lo están provocando las obras de la 57. Como Estado nos preocupa muchísimo porque hubo muchísimo material escurriendo sobre la vialidad y eso es muy peligroso”, afirmó.
Carrillo detalló que los desprendimientos ocurrieron el 27 de junio y el 2 de julio, bloqueando por completo la circulación en la Cuesta China. Además, explicó que el material también cayó sobre la propia carretera 57, obligando a implementar medidas emergentes para evitar accidentes.
Aunque aclaró que en ambos casos no hubo personas lesionadas ni pérdidas humanas, advirtió que las condiciones actuales de la obra incrementan significativamente el riesgo para los usuarios.
“No vamos a esperar a que ocurra una desgracia. Por instrucciones del gobernador ya solicitamos reuniones con la SICT y con Capufe para que este problema se atienda de manera inmediata”, sostuvo.
La titular de la CEI explicó que durante la construcción de la obra federal se realizó un corte de gran dimensión en el talud que colinda con la Cuesta China y que esa superficie aún no ha sido estabilizada.
“Se hizo un corte muy grande y ahora ese desnivel tiene que protegerse para evitar que el agua siga desprendiendo tierra y piedras. Ese es el tema que hoy nos tiene ocupados y preocupados”, indicó.
A esta situación se suma la falta de un adecuado sistema de desalojo de agua pluvial, lo que provoca encharcamientos sobre la carpeta asfáltica y aumenta el riesgo de accidentes por acuaplaneo.
Carrillo reveló que, durante los eventos recientes, fue necesaria la intervención de la Policía Estatal para implementar operativos carrusel y reducir la velocidad de los vehículos mientras se retiraba el material acumulado sobre la autopista.
“El agua no está fluyendo y eso provoca acuaplaneo. Ya se lo hicimos saber a las autoridades federales y les pedimos que lo resuelvan con urgencia porque está en riesgo la seguridad de quienes transitan tanto por la carretera 57 como por la Cuesta China”, enfatizó.
La funcionaria informó que el Gobierno de Querétaro mantiene comunicación permanente con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y con Caminos y Puentes Federales (Capufe), a quienes solicitó presentar a la brevedad las medidas técnicas que permitirán estabilizar el talud y evitar nuevos deslaves.
Respecto a las afectaciones por las lluvias en otras regiones del estado, indicó que se han atendido alrededor de seis derrumbes de consideración, principalmente en municipios de la Sierra Gorda, donde maquinaria estatal permanece desplegada para atender cualquier emergencia y mantener abiertas las vías de comunicación.