
Por Miguel Ángel Álvarez
La cúpula más selecta del Partido Acción Nacional (PAN) en Querétaro sostuvo este domingo 16 de agosto una reunión —no un desayuno— a puerta cerrada, cuyo primer requisito de acceso fue dejar los teléfonos celulares a la entrada. No se invitó a ningún reportero: el único equipo de comunicación con acceso fue el personal del gobernador, encabezado por Juan Del Villar. Pese a ese cerco, Expreso Querétaro tuvo acceso a información sobre lo tratado en el encuentro, al que asistieron entre 750 y 800 panistas.

De acuerdo con lo obtenido de este reportero, el tema central fue el proceso electoral de 2027, en el que los asistentes delinearon estrategias para llegar “unidos” a la definición del candidato panista a la gubernatura de Querétaro. Por ahora, se sabe que esa definición se dará hasta después de que el gobernador Mauricio Kuri rinda su “quinto” informe de gobierno —previsto para septiembre—, y que la contienda interna se mantiene entre tres perfiles: Felifer Macías, Agustín Dorantes y Luis Nava.
Entre los asistentes había varios personajes visiblemente desvelados: un día antes, la noche del sábado, se había realizado otro encuentro panista —este, aún más exclusivo— cuyos detalles no trascendieron con la misma claridad.

En ese mismo encuentro, los asistentes fueron los primeros en escuchar cómo será la difusión del “quinto” informe de Kuri. Juan Del Villar, titular de la Unidad de Comunicación Social y principal estratega de comunicación del gobernador, presentó en exclusiva —solo ante panistas— las líneas bajo las cuales se presentará el último informe del mandatario, y llamó a todos los funcionarios de primer y segundo nivel a salir a las calles para promoverlo. Será a partir de septiembre cuando arranque, de facto, la campaña del gobernador: un par de semanas de publicidad en todos los espacios, con videos producidos por el propio Kuri junto con su estratega personal, Mauricio “Pali” Plascencia, quien encabeza la campaña que pronto inundará redes sociales y sitios web de Querétaro.

De acuerdo con este reportero, la estrategia contempla al menos una docena de spots en distintas versiones, además de entrevistas en todos los medios de comunicación, portadas de revistas y presencia en sitios web, más de 20 pantallas digitales y decenas de espectaculares y puentes con la imagen del gobernador Kuri, diseñados para que se vean desde la calle. Muestra de ello es una camioneta Suburban del gobierno ya rotulada con la imagen de la campaña, de la que este reportero tiene fotografía. Kuri recorrerá espacios públicos y caminará por las calles en esta última etapa de su gestión, aprovechando el arranque de la difusión. Puertas adentro, en las oficinas de gobierno ya circula entre los burócratas el conocido dicho de “menos días” —cada vez más repetido conforme se acerca el fin de la administración—, en referencia a que los pendientes y ajustes deben quedar resueltos antes de octubre de 2027, cuando el gobierno de Kuri tiene que entregar todo listo.
La existencia de la reunión fue posible confirmarla, además, gracias a una historia publicada en redes sociales por uno de los asistentes, el senador Agustín Dorantes, quien mostró un momento poco común dentro del panismo queretano: el abrazo y saludo con la mano en alto entre dos figuras con peso propio dentro del partido, el senador Ricardo Anaya y el exgobernador Francisco Domínguez, históricamente identificados como rivales dentro de las corrientes internas del PAN.

Hay que decir, además, que a Dorantes ya se le considera un probable candidato a la presidencia municipal de Querétaro, y que en eso trabajan los liderazgos de ambos equipos para que puedan competir juntos, en mancuerna con Felifer Macías por la candidatura a la gubernatura. Es una posibilidad que hasta hace poco lucía casi imposible, pero si Anaya y Domínguez ya hicieron las paces, no habría por qué descartar que Macías y Dorantes lo hagan también rumbo a 2027, con Felifer —como se le conoce popularmente— al frente de toda la estrategia panista para ganar la gubernatura y no dejarle el paso libre a Morena. Es un escenario que luce complicado; de eso hablaremos con más detalle en otra entrega.
Varias fuentes panistas confirmaron a este medio que el respaldo de Domínguez a Anaya —quien enfrenta actualmente un proceso de persecución legal a nivel federal— fue el mensaje de fondo: que el senador no está solo. Pero la señal corrió también en el sentido inverso: el gesto de Ricardo Anaya hacia Francisco Domínguez se leyó como una muestra de apoyo en un momento delicado para el exgobernador, señalado desde el pasado 11 de agosto por la familia Urquiza de presuntamente despojarla de tierras en Huimilpan —acusación que Domínguez ha negado públicamente y que la Fiscalía General del Estado ha defendido como un actuar apegado a la legalidad, en un conflicto que ya escaló a tribunales civiles, penales y federales.
Fue, dicen las fuentes consultadas, la primera señal pública de que la relación entre Anaya y Domínguez no está tan rota como se ha rumorado por años, pese a los episodios públicos de desaires y críticas mutuas entre ambos. El respaldo llegó en medio del acto panista, cuando Francisco Domínguez tomó la palabra y, de frente a todos los panistas de élite invitados, le dijo a Anaya que “no había equipos”; después fue a abrazarlo, en un momento muy emotivo que arrancó aplausos entre los presentes. Un gesto que luce entrañable, aunque no lo es del todo: dentro del PAN persisten grupos identificados como kuristas, anayistas y panchistas, y no resulta del todo creíble que, de la noche a la mañana —justo cuando se elaboran las listas de candidatos a los distintos puestos de elección popular—, una rivalidad de años se disuelva sin más. Aun así, este domingo, los panistas queretanos que lideran el proyecto para ganar la elección de 2027 se reunieron y, aparentemente, “hicieron las paces”.
Según la información recabada, el encuentro fue por invitación expresa del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN, a través de su presidente nacional, Jorge Romero. Entre los asistentes se encontraban el exsenador Diego Fernández de Cevallos, así como los exgobernadores de Querétaro Ignacio Loyola y Francisco Domínguez. No estuvo, en cambio, el también exgobernador Francisco Garrido, ausente de la reunión.